

En el Jardín de las Hespérides crecía una fruta capaz de otorgar la inmortalidad a quien lograse comerla. El jardín se encontraba en un lugar incierto frente a las costas de África Occidental, protegido por un dragón de cien cabezas. Por medio de técnicas de biosonificación aplicadas a las plataneras, principal monocultivo de las Islas Canarias en el presente, descubrimos una fábula sobre la vida eterna en uno de los lugares donde se ubicó este espacio mítico.
Director
Samuel M. DelgadoGuión
Samuel M. Delgado, Helena Girón
2015
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