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"Hay un universo entre todos nosotros"
Un científico solitario en el Ártico se pone en contacto con una tripulación de astronautas que regresan a casa por una misteriosa catástrofe global
Director
George ClooneyGuión
Mark L. Smith, Lily Brooks-Dalton

Danybur
26 dic 2020
(Español /English) Una base científica en el Ártico está siendo evacuada debido a una catástrofe global a mediados del siglo XXI. Sólo queda en ella el astrónomo Augustine Lofthouse (George Clooney), quien luego descubre a una niña que no había sido evacuada. Paralelamente, una nave tripulada proveniente de un planeta cercano a Júpiter está retornando a la Tierra, ignorante de la catástrofe que la está asolando. La nueva película de Clooney como director constituye un verdadero desafío para el nuevo gusto promedio del público, de ahí que esté siendo muy atacada por parte del mismo. Incurre en varios "pecados" que el espectador medio actual no perdona: su ritmo en general es pausado (la jhoy siempre denostada lentitud), hay aspectos de la trama que deliberadamente no explica (y que de este modo se vuelven más ominosos), su pesimismo es evidente, evita los subrayados y su final es incomprendido por muchos. Sus aspectos conservadores y más convencionales, que tienen que ver con cierto ocasional sentimentalismo y el lugar central que le otorga a los vínculos familiares curiosamente son pasados por alto. Por otro lado, dado que Cielo de medianoche a su modo homenajea al cine de ciencia ficción "con mensaje" de antes pero en definitiva privilegia, con ciertas licencias, la ficción científica (no olvidemos que Clooney protagonizó la remake de Solaris) también recibe palos de la crítica, ya que no alcanza ni se propone el grado de profundidad psicológica, metafísica ni existencial de sus modelos o de los en boga abtrusos delirios de Nolan, por ejemplo. Augustine es el prototipo de científico brillante que se ha quedado solo por descuidar sus vínculos personales, en particular, los familiares, pero que será leal con su "misión" hasta el final y por suerte nos ahorra monólogos trascendentes con voces en off sobre la misma. La película combina un drama de supervivencia con trasfondo apocalíptico en la Tierra con otro de "nave espacial en problemas" y ambos están muy bien puestos en escena y prodiga imágenes de gran belleza. Observamos elegancia y despliegue en el diseño y resolución de los dispositivos tecnológicos (laboratorios, consolas, nave espacial), que sin embargo evitan apabullar . Los picos de tensión y de acción en la nave y en la Tierra están muy bien resueltos y filmados. Hay por lo menos una secuencia en la nave que seguramente quedará en las antologías de la ciencia ficción. Clooney lleva adelante con sobriedad y solvencia un personaje avejentado y enfermo, bien acompañado por el resto del elenco. En definitiva, una elegante y bella película, con gran diseño de producción pero que no se propone apabullar, que a su modo desafía el actual gusto promedio del público, que busca equilibrar la ciencia ficción de peripecia y entretenimiento con el introspectivo, psicológico-existencial y con mensaje y que, en general, sale airosa el desafío. …………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. A scientific base in the Arctic is being evacuated due to a global catastrophe in the mid-21st century. Only the astronomer Augustine Lofthouse (George Clooney) remains, who later discovers a girl who had not been evacuated. In parallel, a manned ship from a planet near Jupiter is returning to Earth, ignorant of the catastrophe that is devastating it. Clooney's new film as a director is a real challenge to the new average taste of the public, which is why it is coming under heavy attack from it. He incurs several "sins" that the current average viewer does not forgive: his pace in general is slow (the now much reviled slowness), there are aspects of the plot that he deliberately does not explain (and that in this way become more ominous), his pessimism is evident, he avoids underlines and its end is misunderstood by many. Its conservative and more conventional aspects, which have to do with a certain occasional sentimentality and the central place that it gives to family ties are curiously overlooked. On the other hand, given that Midnight Sky in its own way pays tribute to the science fiction cinema "with a message" from before but ultimately privileges, with certain licenses, science fiction (let's not forget that Clooney starred in the Solaris remake) also receives hits criticism, since it does not reach or propose the degree of psychological, metaphysical or existential depth of its models or of Nolan's delusions in vogue abuse, for example. Augustine is the prototype of a brilliant scientist who has been left alone by neglecting his personal ties, in particular, family members, but who will be loyal to his "mission" until the end and luckily saves us transcendent monologues with voice-overs about the same. The film combines a survival on Earth drama with a "spaceship in trouble" drama, both of which are very well staged and lavish images of great beauty. We observe elegance and deployment in the design and resolution of technological devices (laboratories, consoles, spaceship), which nevertheless avoid overwhelming. The spikes in tension and action on the ship and on Earth are very well resolved and filmed. There is at least one sequence on the ship that will surely remain in science fiction anthologies. Clooney carries on with sobriety and solvency an aged and sick character, well accompanied by the rest of the cast. In short, an elegant and beautiful film, with great production design but that does not intend to overwhelm, which in its own way defies the current average taste of the public, which seeks to balance the science fiction of adventures and entertainment with the introspective, psychological-existential and with a message and that, in general, is successful in the challenge.

Caoilinn Springall
Iris

Marco-Hugo Landeta Vacas
25 ene 2026
(CASTELLANO) Cielo de medianoche es una película tranquila, reflexiva y melancólica, de esas que no buscan el impacto inmediato sino una sensación que se va posando poco a poco. No es una ciencia ficción de grandes giros ni de espectáculo constante, sino un relato más íntimo, casi crepuscular, sobre la soledad, la culpa y la necesidad de conexión cuando todo parece perdido. George Clooney está muy bien, como casi siempre. Su personaje transmite cansancio, fragilidad y una especie de resignación serena que encaja perfectamente con el tono del film. No hay excesos ni dramatismos forzados, y eso se agradece. La película confía mucho en su presencia y en su capacidad para sostener el peso emocional de la historia, y en buena parte lo consigue. Visualmente es una película muy cuidada. El contraste entre los paisajes helados y el espacio funciona bien y refuerza esa sensación de aislamiento constante. Hay imágenes realmente potentes, aunque a veces parece que la película se apoya demasiado en ellas para suplir una narración que se dispersa en su tramo central. El principal problema está en el equilibrio entre sus dos líneas narrativas. La idea es interesante, pero no siempre terminan de encajar con la fuerza que deberían. Hay momentos en los que la película parece avanzar con convicción y otros en los que se queda suspendida, como si no acabara de decidir qué quiere ser: drama íntimo, reflexión ecológica o relato de supervivencia espacial. Aun así, Cielo de medianoche deja poso. Tiene un tono honesto, una sensibilidad clara y un final que conecta emocionalmente, incluso si el camino hasta ahí no es del todo firme. No es una película redonda, pero sí una de esas que se recuerdan más por lo que sugieren que por lo que muestran. (ENGLISH) The Midnight Sky is a quiet, reflective, melancholic film, one that doesn’t aim for immediate impact but for a feeling that slowly settles in. This isn’t science fiction built on big twists or constant spectacle, but a more intimate, almost crepuscular story about loneliness, guilt, and the need for connection when everything seems lost. George Clooney is very good, as he usually is. His character conveys exhaustion, fragility, and a kind of serene resignation that fits perfectly with the film’s tone. There are no excesses or forced dramatics, and that’s appreciated. The film places a lot of trust in his presence and his ability to carry the emotional weight of the story, and for the most part, it works. Visually, it’s a very carefully crafted film. The contrast between frozen landscapes and outer space works well and reinforces the constant sense of isolation. There are genuinely powerful images, although at times it feels like the film leans too heavily on them to compensate for a narrative that loses focus in its central stretch. The main issue lies in the balance between its two narrative threads. The idea is interesting, but they don’t always come together with the strength they should. There are moments when the film moves forward with confidence and others where it seems to drift, as if it can’t quite decide what it wants to be: an intimate drama, an ecological reflection, or a space survival story. Even so, The Midnight Sky leaves a mark. It has an honest tone, a clear sensitivity, and an ending that lands emotionally, even if the journey there isn’t entirely solid. It’s not a flawless film, but it’s one that’s remembered more for what it suggests than for what it shows.
2020