


Martin Oaks
18 feb 2025
**Réquiem por sus demonios** Esta cinta extraña y sensacionalmente impresa se estructura como una elegía fúnebre fragmentada a través de flashbacks, aunque la historia comience en el funeral de Lisa (interpretada por Samantha Fox), una joven cuya vida terminó trágicamente a causa de las drogas y los excesos. Ante su ataúd, unos pocos asistentes, aquellos que de alguna manera la moldearon o la destruyeron, y que ahora recuerdan su ascenso y caída. Lisa comienza trabajando como prostituta en un burdel de segunda categoría hasta que es descubierta por Paul (Rick Iverson), un fotógrafo que ve en ella una belleza poco habitual y un potencial comercial. Paul la introduce en el mundo del modelaje erótico y se la presenta a Stephen Sweet (David Pierce), su mejor cliente y un editor adinerado. Bajo la influencia de Sweet, la vida de Lisa da un giro hedonista pero oscuro: lo que empieza como una relación de sumisión consentida escala hacia la degradación física y psicológica cuando Sweet invita a otros hombres para agredirla y abusar de ella mientras él hace de espectador. En medio de una espiral autodestructiva, Lisa busca refugio en Carmen (Vanessa del Rio), y ambas planean y ejecutan una venganza contra Sweet. Pero la redención es ilusoria. Carmen, lejos de ser una salvadora, es quien introduce a Lisa en el consumo de las drogas más duras, sellando finalmente su destino fatal en una habitación solitaria. "Her Name Was Lisa" es un ejercicio cinematográfico nihilista y una de las obras para adultos más desoladoras de finales de los años 70. Roger Watkins, conocido por su transgresora pieza de terror erótico “The Last House on Dead End Street” (1973), traslada aquí esa misma atmósfera opresiva y sucia al cine sexual, logrando lo que muchos críticos han denominado como una película "agresivamente anti-erótica” debido a esa brutal honestidad sobre la industria del sexo y la adicción. Watkins y Michaels capturan el Nueva York de la época como un entorno hostil de luces de neón y callejones sombríos. La interpretación de Samantha Fox es desgarradora, dotando a Lisa de una vulnerabilidad real, posiblemente alimentada por sus propias luchas personales en aquel momento, lo que otorga a la película un peso documental casi insoportable. Y Vanessa del Rio ofrece una actuación magnética y ambivalente que se aleja de su imagen habitual más frívola para convertirse en un ángel caído que ofrece consuelo y muerte a partes iguales.
Barbara Daniels
Second Prostitute
2000