


Martin Oaks
14 dic 2025
**Una chica de paso** Una atractiva pija suburbana de la ciudad de París (Carole Nash en un momento de gran belleza) está ya muy aburrida de la monotonía marital de la que está siendo víctima y, una tarde, mientras se toma un café de esos de 200 francos en una cafetería a orillas del Senna, se cruza unas miradas con un hombre extraño y estilizado que la aborda con la intención de ofrecerle un trabajo en una supuesta agencia de viajes. Cuando, al día siguiente, la bella jovencita de ojos azules acude a la cita profesional con aquel personaje circunspecto, resulta que en realidad solo quería abusar de ella. Así que, bajo el influjo de la seducción romántica, el tipo la lleva a una habitación y la desnuda lentamente para poseerla en cuerpo y espíritu, y para ofrecerle después otras oportunidades sexuales basadas en la sumisión, la exhibición y la sodomía, básicamente en compañía de otra mujer (la morenas Béatrice Valle) y uno de los amigos de él. Aunque al principio ella está dispuesta a compartir su cuerpo y a disfrutar del sexo casual, la chica se verá muy pronto sometida a un riguroso calendario sexual más parecido a la prostitución que al placer puntual. Un año antes de desaparecer de forma temprana, Ricard dirigió este melodrama sexual muy morboso y lleno de situaciones eróticas, basadas en la explotación sexual de la entonces belleza en auge Carole Nash. La carrera del director en el cine de explotación sexual estuvo directamente ligado al gran pornógrafo galo Marc Dorcel, del que Michel Ricaud fue productor y distribuidor. En las décadas de 1980 y 1990 fue un director prolífico y uno de los más populares entre el público. El último día de rodaje de “Club Private” en Seychelles, el 28 de junio de 1993, regresó, junto con Pierre Woodman, al lugar de la escena final de la película, una playa con grandes rocas de granito. Según el propio Woodman, Michel Ricaud quedó atrapado en una especie de tsunami, y se ahogó.
2015
Sé el primero en dejar una reseña.