

Aqueronte72
12 ene 2026
Fascinante, exploración hacia una ciudad utópica o poblado alternativo futurista en el año 2080, que de paso contraviene las reglas elementales del principio de identidad del espectador y de los personajes, militares encargado de revisar una luz misteriosa en una cueva. Conoceremos la capacidad estratégica de dicho Noveno batallón Especial SEP, enviado por el Cuartel desde un inicio, cuando arrestan a un ventrílocuo divertido aunque peligroso utilizando un inhibidor de ondas sonoras que neutralizo sus poderes. Así es como reciben su nuevo mensaje de operaciones hacia la cueva. Como si el comado SEP entrase a un hipogeo hecho con paradojas por Maritain Escher o, más sencillo, como si acabasen de ingresar a la Twilight Zone alternativa, el batallón bajo la dirección de las comandantes Cheng Yin y XIao Fei, el trasiego de la cueva, el traspasar el umbroso hueco off the grid se adentran explorando, pero enseguida notan los militares con sus aparatos que la profundidad de dicha cueva no corresponde a la profundidad que había calculado el drone de inspección previo. ¿Por qué el comando y la capitana estarían, conforme avanzan, volviendo a encontrarse con la entrada de la cueva, en vez de la salida? Esta Ciencia ficción de bajo presupuesto que, sin embargo, con un guión filosófico inteligente cumple-yo diría- su ligera aunque emotiva preocupación actual (eso justifica las secuencias con canciones algo cursis pero hechas para que el espectador cuestiones, como ya dije, su papel en el uso de realidades alternativas hoy día, quebrantando la sensiblidad humana), enfrenta los riesgos dolorosos de la pérdida de autenticidad humana en nuestros tiempos y, en concreto, la importancia de la ambiguedad de la identidad que se plantea gracias a la IA y las nuevas tecnologías. Primero. La señales del batallón SEP son intermitentes, se adentran explorando, pero enseguida notan que la profundidad de la cueva no corresponde a la profundidad que había calculado el drone de inspección previo. Por qué el comando y la capitana estarían conforme avanza volviendo a encontrarse con la entrada de la cueva? Justamente lo que encontrarán será otra pequeña ciudad (para hablar como lo decía Italo Calvino en sus "ciudades" o hallarán una villa despoblada de actividad pero con humanos. Encuentran casas, personas fallecidas pero sin presentar estados descomposición como si recién hubieran muerto o estuvieran congeladas -sin existir hielo- como si no hubiera transcurrido un segundo de tiempo desde su muerte o fuesen hologramas. Aquí se hace un guiño inobjetable al relato “La fuente del jardín de los melocotoneros” de Tao Yuanming, donde un pescador anónimo de Wuling narra el hallazgo accidental de una comunidad utópica aislada del mundo.Según la wikipedia "el pescador remonta un arroyo cubierto de flores de melocotón, descubre una cueva estrecha y, al atravesarla, llega a un valle escondido donde la gente vive en paz, sin gobierno, impuestos ni guerras, ajena a la historia exterior desde tiempos de la dinastía Qin.Tras convivir un tiempo con ellos, el pescador regresa a su mundo y cuenta la historia al prefecto, que organiza una expedición para encontrar de nuevo el lugar; pese a buscar con cuidado, nunca logran dar con la entrada, y el paraje utópico se pierde para siempre en el imaginario, como símbolo de un mundo ideal inaccesible". EL comando SEP sufrirá la misma suerte con la cueva, solo que al final sabremos, que todo lo que vivirán serán sueños inducidos por un programa hecho desde el Cuartel Central para adiestrar o evaluar los daños psicológicos de los militares del Noveno Batallón. Así que esta realidad alternativa con fines castrenses comienza en dicho poblado cuando el primer sargento en morir será el que probó un pastel de la ciudad, y envenenado por razones extrañas muere. Después, el primer sargento en hallar a su sosias será Yun Tianming quien le dispara a alguien corriendo y al siguiente día será él mismo hallado muerto por Chang Yin mientras es atacada por el segundo o doble Yun Tianming. ELiminados ambos, la siguiente en desaparecer será Xiao Fei lo que vuelve neurasténica a Chang Yin y ella se opone a todo el equipo militar que la acompañaba. Uno a uno, los militares, tal como quizá el Cuartel general lo hubiese sospechado, irán perdiendo la razón al verse confrontados con la ambiguedad identitaria, es decir, cuando ellos mismos no sepan quién diablos son ellos. Este es el quid de la obra. Después el siguiente militar, el más alegre al ver confrontada su credibilidad respecto a que él no tuvo nada que ver con la muerte de sus compañeros será el más alegre, Lao Wang.
1978
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