
leocardemil
17 abr 2026
La comedia hace de la ruptura entre significado y significante su tradición más fructífera y duradera. El cortocircuito al que alude el título funciona como aglutinador sémico del metalenguaje de la película. Aquí todo funciona por oposiciones binarias: el shampoo se enfrenta a la crema de enjuague, el gato al perro, el que tiene un pan en la mano al que no quiere comer. Las palabras implosionan, se descomponen en sílabas, forman frases sin sentido o se repiten hasta el absurdo. Es inútil: el viejo proyecto moderno universalista del lenguaje era una estafa. El plano-contraplano que en el cine clásico anticipaba al plano conjunto donde los amantes se unían para siempre, falla aquí fatalmente y deriva en un sorprendente baiser noir. En el film de Feo Thernández (cuyo propio nombre es un desorden de los polos semánticos) los finales felices no son resultado de la imagen-verbo sino de la ruptura del contrato entre sujetos comunicantes y de la subversión de los signos lingüísticos. Despojadas de su sentido, las palabras se transforman en un beso apasionado y salivoso o en los platillos imaginarios de un baterista que convoca a sus compañeros para el baile. Besos y música, entonces, para celebrar una de las primeras obras de este enigmático grupo sudamericano que se hace llamar Sigilio¹. ¹ del latín sigillum, sigilli: sello. Por Gracianne Ferdinand Tolède, en el nº22 de Géométrie Végétarienne.
2022
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